
Para empezar, debemos aclarar de qué se trata esta intervención y qué la diferencia de las otras intervenciones.
La lipotransferencia, en primer lugar, consiste en, como su nombre lo indica, transferir grasa de una zona ‘donante’ del cuerpo a una zona ‘receptora’ del cuerpo. Para esto, se preserva la viabilidad de las células adiposas y se purifica mediante técnicas como: el centrifugado. Al purificarse, se trasplanta a otra parte del cuerpo.
Entonces… ¿cuál es la diferencia entre Liposucción y Lipotransferencia?
Pues bien, la Liposucción es sencillamente en retiro del exceso de grasa en ciertas partes del cuerpo. Sin embargo, esta puede realizarse sin tener que hacer una Lipotransferencia luego. Por el contrario, la Lipotransferencia es la unión de una liposucción con la transferencia de esa grasa a un lugar receptor del cuerpo.
No obstante, hay que tener en cuenta que tanto la liposucción para la obtención de grasa como la lipoinyección en el área receptora del cuerpo son técnicas que no dejan cicatrices visibles a largo plazo.
A nivel corporal la grasa puede tener distintos usos, ya sea para el aumento mamario, de glúteos, restauración de volúmenes, entre otros,. La lipotransferencia puede realizarse siempre y cuando el paciente posea una zona donante con suficiente grasa. Normalmente, esta grasa es tomada del abdomen, los muslos y la cadera interna ya que son zonas en donde se acumula más grasa. Sin embargo, dependiendo del objetivo y el área que se busca trabajar se necesitará mayor o menor cantidad de grasa.
Esta recolección de grasa mediante la liposucción permite dar volumen a las zonas deseadas y esculpir la figura, lo que, en consecuencia, supone un beneficio ya que no solo trabajas el lugar deseado sino que hay un beneficio añadido para la zona receptora de grasa.
Más allá de la obtención e inyección de grasa, una de las principales ventajas de la Lipotransferencia es la naturalidad que deja. Al usarse grasa, la cual es tejido del propio paciente no hay forma de que el cuerpo lo rechace y dependiendo de la zona del cuerpo, el tipo de anestesia puede ser local o general pero en ambos casos el resultado suele ser absolutamente natural.
Durante los dos primeros meses se notará una parte del volumen de grasa inyectado que se irá reabsorbiendo y pasados esos dos meses los resultados ya serán definitivos. Para esto, se recomienda el uso de faja en la zona receptora y evitar esfuerzos físicos durante los primeros 15 días después de la operación. Además, se realizarán masajes de drenaje linfático que favorecerán la desaparición de la inflamación y permitirán una recuperación más rápida.
Por eso, desde el centro del Dr. Carlos Zuleta Bechara buscamos ofrecerle al paciente expectativas reales en donde nuestro compromiso siempre será nuestro paciente y, nuestra misión, por ayudar y seguir mejorando la calidad de vida de aquellos que quieran realizarse una cirugía plástica. Has click en el siguiente enlace si quieres realizarte una valoración online.
Dejanos un comentario